filosofia socratica

Sócrates concebía la vida superficial de los sofistas como vana y sin ningún tipo de trascendencia. En los tiempos de la antigua Grecia, el culto a los dioses era muy importante y la mejor manera de honrar la propia vida, la de los demás y una vida posterior a la terrenal era practicando la virtud, desapegada de todo tinte de superficialidad, egolatría o chantaje.

Este hecho es de capital importancia para la historia de la filosofía, pues enmarca una guía a seguir en campos como la ética. De esta manera, el conocimiento y la virtud se constituyen así mismos y tienen una utilidad que sirve como alimento para el alma.

Es decir, el conocimiento se basta a sí mismo y no constituye más que un fin en sí mismo. Por lo tanto, no es una mercancía con la cual se deba negociar, sino que el conocimiento constituye algo que se debe promover y desarrollar. Del florecimiento y desarrollo del conocimiento humano, devendrá la virtud y la felicidad, vistos como fines para la especie humana.

He aquí la importancia que la mayéutica socrática tuvo para la filosofía en general. Inclusive, tiempo más tarde, filósofos de la talla de Kant y Hegel se inspiraron en algunas de las ideas más importantes del periodo clásico para desarrollar su propia propuesta. Se podría decir que Sócrates, por medio de los textos de Platón, marcó la pauta para lo que vendría más adelante y el devenir dialéctico en la búsqueda de verdades e interpretaciones de la realidad. Pasando así del mito a la búsqueda de la verdad mediante el uso de la razón.

Todas las preguntas, respuestas y el método socrático se dieron mediante el diálogo, para después ser plasmados e inmortalizados en papel por medio de las letras. Por lo cual se puede afirmar que existen diferentes formas para desarrollar el quehacer intelectual. El diálogo y la escritura no se repelen, más bien se complementan en la tarea que nos constituye como seres pensantes en comunidad.